La traducción para la cooperación al desarrollo

En la traducción para la cooperación al desarrollo, uno de los ámbitos en los que más hemos trabajado en los últimos años, es donde más conflictos me surgen traduciendo. No me refiero, lógicamente, a las consideraciones morales que puedan suscitarse porque al fin y al cabo, como profesionales de la traducción, procuramos ser todo lo asépticos que podemos en nuestro desempeño, sino a las cuestiones técnicas.

En un mundo en el que la dirección y coordinación de las políticas vienen determinadas desde fuera de los contextos culturales receptores, es inevitable que ocurra lo mismo con los conceptos y las palabras. La cooperación es además casi consustancialmente internacional y requiere por tanto de ciertos lugares comunes útiles que todos los participantes puedan utilizar para referirse a lo mismo. Todo esto supone, en definitiva, que haya términos bastante irritantes que no te queda más que asumir con buen ánimo e incluirlos en tus traducciones, aunque estén muy pegados a su idioma de origen -calcos lingüísticos-, sean neologismos poco elegantes -palabras de creación reciente- o palabras que originalmente nunca han significado lo que se pretende.

 

traducción cooperación al desarrollo

 

De entre las palabras que menos me gustan podría citar: implementar, contraparte, partenariado o empoderar y sin embargo tengo que reconocer que las he utilizado todas en más de una ocasión y con cada vez menos dolor de corazón. Y es que las lenguas siguen sus propios derroteros en cuanto a la construcción y adopción de términos y, a veces, empeñarse en lo contrario no deja de tener cierto deje de soberbia. Cuando todo un colectivo profesional se pone de acuerdo, por las razones que sean, en el uso de ciertas palabras la estandarización termina llegando antes o después. Normalmente uno sabe que la traslación a su idioma no tiene vuelta atrás cuando aparece en la documentación de las organizaciones profesionales, las instituciones transnacionales y, definitivamente, en los diccionarios.

A este respecto, los que trabajamos con este tipo de documentación solemos recurrir con frecuencia a lo que se ha publicado previamente para cotejar conceptos y vocabulario y asegurarnos de estar empleando el vocabulario de uso habitual en el sector del y para el que estemos traduciendo. También es frecuente que te proporcionen memorias de traducción donde las traducciones de ciertos elementos vengan ya fijadas, y en última instancia siempre queda la posibilidad de acudir a una herramienta que nos ha sido a todos de mucha ayuda en los últimos años: Linguee.

Esta página hace exactamente eso que decimos, ofrecer en paralelo documentación que ya ha sido traducida y publicada. Como con casi todos los recursos disponibles, es un instrumento que hay que usar con cuidado puesto que la calidad y fiabilidad de sus resultados difiere según las fuentes. Pero precisamente es en la cooperación al desarrollo y la traducción institucional donde más partido se puede obtener de esta herramienta aprovechando que la mayoría de documentos de trabajo están publicados en todos los idiomas oficiales de la Unión Europea.

 

Traducción cooperación al desarrollo_Zalissa's choice

 

 

Aun así, hay quien sigue peleando la conveniencia o no de determinados términos. Es ahí donde seguramente resida la dimensión más creativa de la traducción, en la capacidad de elegir según el estilo, preferencias o sentido estético de cada uno. Desarrollar en lugar de implementar, homólogos por contraparte o capacitar donde iría empoderar pueden ser alternativas válidas en algunas ocasiones.

Y es que la posibilidad de escoger es, al fin y al cabo, la que determina en gran medida la calidad de una traducción y en un medio como la cooperación al desarrollo en el que predominan los informes técnicos y los términos de referencia -otra locución recurrente- el margen de maniobra es escaso. Por tanto, cuando uno se enfrenta a una traducción conviene tener los sentidos aguzados, porque si se busca con intención, incluso entre los textos más arduos es posible reconocer el hilo de afinidad con el traductor y sus elecciones, que al fin y al cabo están hechas con afecto para que los ojos del lector no sufran las inconveniencias de la vida moderna.

54 visitas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *